Con
El nombre del viento, su primera novela,
Patrick Rothfuss se ha convertido en el autor revelación de la literatura fantástica. Los críticos, los libreros y los lectores anglosajones, empezando por los aficionados a la fantasía épica y seguidos —algo muy importante y una de las razones de su éxito— por los completamente ajenos a este género, le han dedicado los mayores elogios.
Amazon, la mayor librería online del mundo, escogió
El nombre del viento como una de las «diez joyas ocultas» del año 2007 y fue uno de sus libros recomendados, del que hicieron una reseña entusiasta. Los derechos de traducción se vendieron a veintiséis países. Ganó el premio Quill al mejor libro de literatura fantástica. Recientemente apareció la edición de bolsillo y entró en los primeros puestos de la lista de best sellers de
The New York Times.
Y estamos hablando de un autor desconocido. Como le preguntó un lector, ¿dónde se había escondido hasta ahora, señor Rothfuss?
Patrick Rothfuss estaba escondido en Wisconsin donde, según él, tuvo la buena suerte de nacer hace casi treinta y seis años, cuando aún no existía la televisión por cable y los inviernos, largos y crudos, invitaban a quedarse en casa y leer. Como él mismo explica en su web,
www.patrickrothfuss.com, su madre le leía de pequeño y su padre le enseñó a construir cosas con paciencia. Si hay que buscar un origen a su amor por la lectura, por la escritura y por «armar historias», aquí lo tienen.
Enseña lengua y literatura inglesa en la Universidad Estatal de Wisconsin en Steven Points. Un centro que conoce a la perfección, ya que durante nueve años había transitado por sus aulas como el vivo ejemplo del «eterno estudiante», siempre apasionado por cualquier tema pero incapaz de escoger una carrera. Compaginaba sus estudios con tres empleos y la escritura. Escribía poesía para una revista local, una columna satírica en un periódico y guiones para la radio.
Pero sobre todo trabajaba en su proyecto, una novela monumental que, como él dice, narraba la historia más sencilla del mundo: el relato de la vida de un hombre. Un hombre llamado Kvothe.
Tardó siete años en concluir la primera versión, obsesionado no sólo por contar una historia, sino también por cómo contarla. Fue entonces cuando recibió la que aún hoy considera la respuesta favorita de un lector: «Le había dado a un amigo un borrador de la primera parte para que lo leyera. Regresé a casa hacia las dos y media de la mañana y me lo encontré sentado en el porche, esperándome bajo la lluvia. Quería que le pasara el resto». Durante los siete años siguientes la revisó y corrigió, se la rechazaron, siguió revisándola y corrigiéndola, encontró un agente, la revisó de nuevo, buscó un editor y… volvió a revisarla.
Catorce años después de haberla comenzado, llegó a librerías
El nombre del viento. Había nacido una nueva estrella.
Ahora está trabajando en la continuación:
The Wise Man’s Fear (El temor de un hombre sabio).
Visita la
web oficial de Patrick Rothfuss.
Lee una
entrevista con Patrick Rothfuss en la sección de extras.
Un vídeo de
Patrick Rothfuss hablando de El nombre del viento.
Un vídeo de
Patrick Rothfuss en Sci-Fi London